Ella
es Evis María Latofesky Navarro. Latofesky, cuyo apellido es de origen polaco,
tiene tan solo 30 años pero su historia de vida está llena de muchas
experiencias, tanto buenas como malas.
Esta
joven, quien funge como secretaria en el Departamento de Registro, Control y Evaluación desde el año 2006 en la Escuela
Nacional Básica Mireya Vanegas ubicada en el sector Caricuao en Caracas, 10 años antes no se imaginaba que terminaría
trabajando en ese sector laboral.
Madre
de dos hijos, Evis decidió estudiar Publicidad y Mercadeo, y en el año 2006
obtuvo el título de Técnico Superior Universitario en esta especialidad, en el Instituto
Universitario Tecnológico Américo Vespucio.
Sin
embargo, ese mismo año, el comenzar a trabajar en un ambiente escolar lleno de
niños y adolescentes, le hizo darse cuenta lo mucho que disfrutaba compartir con
ellos, así que decidió comenzar a estudiar para obtener la licenciatura en Educación
Integral, en el Instituto Universitario Tecnológico Monseñor Arias.
No
obstante, dos años después, sale embarazada de su primera hija y debe dejar
atrás sus estudios en Educación, luego de haber culminado con éxito el sexto
trimestre de la carrera.
A
sus 23 años, perdió a su madre, quien debido a un infarto falleció de forma
inesperada y repentina. Este es un hecho que ella aún recuerda con inmensa
tristeza y reconoce que cada día la recuerda y la extraña.
Evis, quien se declara como una mujer muy
"echadora de broma", se levanta muy temprano cada mañana para
preparar el desayuno para su familia y tener todo listo antes de las 5 am, con
el fin de tomar el primer tren de Metro y lograr llegar a tiempo a su turno de
trabajo. Sus niños, Sophie (6 años) y Adrián (18 meses) Rodríguez son la razón
de su vida.
Al preguntarle por qué no decidió ejercer en el
campo de la publicidad y el mercadeo, indicó que "por ahora era una
pérdida de tiempo por los problemas que se están viviendo en el país y es muy
difícil entrar en ese campo actualmente".
Por último, Latosfezky aseguró que, a
pesar de sentirse afortunada de tener su empleo y de hacerlo con mucho
entusiasmo, el mercadeo es lo que le apasiona verdaderamente. "El mercadeo
es lo que más me gusta. Espero algún día, cuando mis bebés estén grandes, poder
dejar esta escuelita y ejercerlo...ya verás", aseveró.

